Ca(s)os y cosas del transporte
Julio 31, 2007
Viajar es viajar y nunca fué otra cosa.
Pero subirse a un colectivo hoy en día es un autentico viaje. Y cómo que no: un mal viaje la mayoría de las veces.
Pero no quiero hoy hablar aquí de las desaveniencias de viajar como sardina enlatada sino de las señales subliminales, confusas, surrealistas, hilarantes que nos proporciona nuestro diario medio de transporte urbano.
Aquél cartelito que nos advierte “mire atrás al bajar” a mi no me deja tranquilo.
Por empezar si miro hacia atrás como ahí me indica sólo voy a ver la cara de la persona que se encuentra detrás mío esperando para descender con cara de: “que me miras flaco, haceme un favor y bajá”. Y tendría razón, yo no podría de ningún modo argüirle “es que ahí dice que mire hacia atrás al bajar”, etc.
Por otro lado sería más feliz una leyenda del tipo “Mire hacia adelante al subir”. O “Mire adelante”.
O, que sé yo, “Tenga fe”.
El que me dejaba estupefacto era aquel que hace tiempo ya no veo que decía “Prohibido salivar y escupir en el suelo”. “Salivar y escupir”. Que detalle de la lingüística atreverse a discernirlos en la pared de un bondi.
Y hay otras cosas prohibidas: subir y bajar del coche en movimiento, descender por la puerta delantera, abrir las ventanas en epoca invernal, conversar con el conductor. Todo un catálogo de castraciones al impulso humano de hacer lo que se nos viene en gana.
Un cartel de la Comisión Nacional Reguladora del Transporte nos da valor al proponernos “Haga valer sus derechos”. Una auténtica declaración de rectitud en esta Reputapública Sargentina.
En fín. Extraño el boleto de papel con frases de Voltaire en su reverso. Solía sacar capicúas con asiduidad. Pero no me traían suerte.
“Indique su destino al chofer”, reza la máquina expendedora de boletos.
“Indique su destino”.
Si acaso yo lo supiera…
Don Juan lo dijo
Julio 29, 2007
I DON’T WANNA GROW UP
Julio 25, 2007
Cada día que pasa son más los momentos en los que me convenzo de que no quiero crecer. Ya no quiero crecer más. Hasta aquí ya fué demasiado, ya me pasé incluso, yo quiero permanecer niño.
No quiero este mundo lleno de cosas de adultos serios que inevitablemente me va envolviendo y me deja fuera del juego día a día.
De niño quería ser grande y de grande quiero volver a ser niño, miren sino a Roque Narvaja, que cantaba que quería ser mayor y ya vemos lo que pasa cuando alcanzamos la madurez: se nos caen los pelos, se nos caen los culos y las tetas, se nos cae la espontaneidad y el desenfado, se nos cae la vida de a poquito.
Me pongo feliz cuando me dicen “sos un niño” porque hice algo que resultó inmaduro. Me cago de risa cuando alguien se enoja y me insulta con un “pendejo” por algo que hice pero no como debería haberlo hecho un adulto.
Me gusta jugar a la playstation sin reparos, me gusta a veces abrazarme a mi mujer y jugar a que soy un bebé (e incluso tomar de la teta), me gusta subirme al tobogán y al subibaja.
En un mundo oscuro y hostil, donde a cierta edad se hacen ciertas cosas, yo soy militante de la regresión: Tom Waits lo explica mejor.
Cuando estoy acostado en mi cama a la noche
Yo no quiero crecer
Nunca nada parece andar bien
Yo no quiero crecer
¿Cómo te movés en un mundo de niebla
Que siempre está cambiando las cosas?
Me hace desear ser un perro
Cuando veo el precio que pagás
Yo no quiero crecer
No quiero ser nunca de esa manera
Yo no quiero crecer
Es como que los amigos se meten en cosas
Que nunca desearon
La única cosa por la cuál vivir es hoy…
Voy a poner un agujero en mi TV
Yo no quiero crecer
Abrir el botiquín
No quiero tener que gritarlo
No quiero mi pelo cayéndose
No quiero ser llenado de dudas
No quiero ser un buen Boy Scout
No quiero aprender a contar
No quiero tener la suma más grande
Yo no quiero crecer
Cuando veo a mis padres pelear
Yo no quiero crecer
Todos ellos se van y beben toda la noche
Y yo no quiero crecer
prefiero quedarme aquí en mi cuarto
No hay nada ahí afuera solo tristeza y abatimiento
No deseo vivir en una vieja gran tumba
En Grand Street*
Cuando veo las noticias de las 5
Yo no quiero crecer
Peinarte el pelo y lustrar tus zapatos
Yo no quiero crecer
Quedarme en mi vieja ciudad natal
No quiero malgastar mi dinero
No quiero conseguir un gran préstamo
Hacer trabajar sus dedos
No quiero usar una escoba
Enamorame y casarme y entonces bum!
Cómo carajo llegué hasta aquí tan pronto
Yo no quiero crecer
*(Grand Street es un magazine quincenal dedicado al arte, la poesía,etc.)











