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Es lisa la piel de la planchadora.

Largo y puntiagudo es el arreglador de paraguas rotos.

La vendedora de pollos parece un pollo desplumado.

Brillan demonios en los ojos del inquisidor.

Hay dos monedas entre los párpados del usurero.

Los bigotes del relojero marcan las horas.

Tienen teclas las manos de la funcionaria.

El guardiacárceles tiene cara de preso y el psiquiatra, cara de loco.

El cazador se transforma en el animal que persigue.

El tiempo convierte a los amantes en gemelos.

El perro pasea al hombre que lo pasea.

El torturado tortura los sueños del torturador.

Huye el poeta de la metáfora que encuentra en el espejo.

Eduardo Galeano, “Ventana sobre los seres y los haceres”




el 28 agosto 2006

CHILANGA BANDA (CAFE TACUBA)

1148345319_fYa chole chango chilango
que chafa chumba te chutas
no checa andas de tacuche
y chale con la charola.

Tan choncho como una chinche
mas chueco que la fayuca
con fusca y con cachiporra
te paso andar de guarura.

Mejor yo me hecho una chela
y chance enchufo una chava
chambiando de chafirete
me sobra chupe y pachanga.

Si choco saco chipote
la chota no es muy molacha
chiveando a los que machucan
se va a morder su talacha.

De noche caigo al congal
no manches dice la changa
al choro del teporocho
enchifla pasa la pacha.

PACHUCOS CHOLOS Y CHUNDOS,
CHINCHINFLAS Y MALAFACHAS
ACA LOS CHOMPIRAS RIFAN
Y BAILAN TIBIRITABARA.

Mi ñero mata la cha
y canta la cucaracha
su choya vive de choyos
de chemo, chupe y garnachas.

Transando de arriba abajo
ahi va la chilanga banda
chinchin si me la recuerdan
carcacha y se les retacha




el 22 mayo 2006

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Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entregan.

OLIVERIO GIRONDO (“Espantapájaros”, 12)

Me han arrancado

han saboteado todos mis espasmos para llevarlos

mansamente

hacia los confines de la nada mas duradera.

Me han aniquilado

con sus trampas de hule

sus maquinarias infelices

sus helechos de mentiras.

Me abandonaron,

salieron recios por las ventanas

del vacío

y se quedaron con todas mis cubeteras

todos mis tapperwares

todos los bombones heladitos

todos tus jugos

todas las frutas prohibidas

la tarta de mamá.

Toda la manteca destinada a tus placeres.

En fin

estoy en el freezer ya vuelvo.




el 24 julio 2006 1153775583_f

UN LARGO CAMINO A CASA

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Fue un viaje de esos en los q algunos momentos quedan fijados para siempre en la memoria con el mejor pegamento q produce el corazón en conjunto con el alma de las cosas.

Lo dice quien viaja mucho y algunas cosas se hacen costumbre, incluso las emociones viajan a veces con piloto automatico y algunas sensaciones se repiten sin sentido aparente…aunque a veces el tiempo nos demuestra lo contrario.

Aviones de dos helices del tamaño de un bus sin escalas hacia el sur, donde nos maravillamos con solo dos metros cuadrados de nieve (y fuí piloto!!!); un viaje con la luna de compañera desde su roja salida detras de los mares del sur hasta su punto mas alto en el cenit (y junto a ella en el cielo!!!); caminatas interminables por los desniveles de la ciudad de Quito(que aunque el mundo se globaliza ella lucha por conservar sus arquitecturas como pocas en el mundo); noches apasionadas con la vida misma y la medula de la existencia dandole flujo a la vida…Montañas desde el aire y el aire de las alturas…Volcán en erupción nube negra hacia la nada…La ciudad de Cuenca con sus colores pastel y sus bellezas naturales en forma de mujer…

No fue tanto tiempo,

pero siempre

regresar

es un largo

camino

a

casa.

17/7/2006

Los Sabuesos

 

Arrancaban los ’90s y el sueño de la banda de rock se presentaba virgen e intacto.
La influencia musical-generacional de mi amigo Luis Misenta, 20 años mayor que yo, caló hondo en mis fibras musicales.
Por aquel entonces la Escuela de Música Juan Pedro Esnaola (aún en el pasaje Balboa) se dividía mayormente en estudiantes con marcada tendencia hacia el Jazz, otros decididamente clásicos, unos pocos inmersos en la corriente del folklore argentino y el tango, y los que gustábamos del rock en todas sus vertientes.
La idea se presentó clara y espontánea: una banda de rock and roll y blues entre amigos.
Día a día descubría a Chuck Berry, Muddy Waters, Stevie Ray Vaughan, Willie Dixon, Fats Domino, Bob Dylan, Jimmy Reed, Elvis, Robert Johnson, Sonny Boy Williamson, B B King y por supuesto a quienes condensaban todo aquello y más: The Rolling Stones.

Empecé a pensar en mis compañeros de colegio que pudiesen llegar a la célula de este género y sentirlo profundo.

Con Raulo Giberman, gran y sensible persona, bajista, ya habíamos tocado juntos en varias “peñas” del colegio, recreos, zapadas y demases. No recuerdo cómo, pero fue al primero que le propuse la idea y tampoco sé que me contesto, pero lo recuerdo siempre adentro desde el primer momento.

A Gustavo “Tavo” Kupinski, unos años menor que nosotros, fanático del rockabilly, los Stray Cats, amigo de Aldo McKrinna de la agrupación Pelvis, lo dudaba (qué ignorante!) por ser aún muy niño y por creer (con absoluto desconocimiento) que los Stray Cats (su banda favorita de aquel entonces) eran “una manga de putos” (sic, y me avergüenzo, éramos tan niños).
Pero sabía con certeza que el pequeño llevaba bien adentro el estilo y lo ejecutaba magníficamente en la guitarra.
Se lo propuse, entre gastadas a Brian Setzer y otras humoradas llenas de ignorancia juvenil, y no lo dudó ni un instante.

Nos faltaba un baterista.

Federico Andrés Marquestó, Felcho, fue desde que entró al colegio “el sobrino del Pollo Juan Raffo y uno de los guitarristas más versátiles que conocí en esta vida. Ya en esa época su estilo era diferente, original y muchas veces para mí incomprensible. Él me presentó a los Talking Heads, King Crimson, Pere Ubu, Tuxe Du Moon y otras bandas del pop, punk y variados estilos.
Éramos amigos y compañeros de largas noches lisérgicas y fumables, y tenía lo que cualquier músico siempre sueña: sala propia. Y batería.

Le propusimos sumarse, ensayar en su sala y que toque la batería. Sin dudar dijo que sí.

La por aquel entonces DGI (dirección general impositiva) había empapelado la ciudad con afiches que amenazaban con enviar a “los sabuesos” de dicho organismo a todo aquel que evadiera sus impuestos.
La canción “Hound Dog” (perro sabueso) de Elvis Presley nos quedaba cómoda y no podíamos evitar la broma con “Los Sabuesos” de la DGI. Y de pronto la banda ya tenía nombre.

Pero Felcho no era baterista y se notaba: los rocks terminaban en tempo de blues y los blues en tempo de flan.

Oscar Giunta, otro compañero del Esnaola era el más pequeño de todos (13 años) y a pesar de su clara raíz jazzera le propusimos formar parte y aceptó. Felcho pasó a tocar otra guitarra -su instrumento- y así quedamos conformados Los Sabuesos durante un buen tiempo.
Luego vinieron cambios y rupturas, pero esta ya es otra historia.

Por la banda pasaron muchos músicos compañeros del colegio: Bateristas como Mariano Sanci, Diego Ferral, Ernesto Zeppa. Sol Crespo hizo coros en varias oportunidades. Facundo Farias Gomez (Changuito) sería nuestro “manager”.
Estuvimos a punto de sumar en los teclados a Noel Schajris, (quien me presentó a Bob Dylan!). Ttocaba excelentemente blues en el piano.

Varios shows y un gran anecdotario podrían ilustrar una historia mucho más extensa que esta, y quizás sea escrita en otra oportunidad.

Los días 20 y 21 de Septiembre de 1991, con la producción de Pollo Raffo y César Silva, grabamos en el estudio de este último tres canciones: Olor a Ajedrez, Mi Novia Ratona y Rockoña.

Vaya una muestra de esta banda que pasó sin pena y con mucha gloria por nuestras vidas.
La gran banda de rock de mi vida que no pudo ser más de lo (mucho) que fue.